Empieza por aquí
Durante más de 200 viernes seguidos he escrito un Momento de Tranquilidad.
Si acabas de llegar, no empieces por el principio: empieza con el escrito que te llame.
Estos son los escritos que más se han compartido, y los que yo escogería si tuviera que explicarte de qué se trata todo esto sin explicarlo.
La carta a mi segundo hijo, escrita en el Momento de Tranquilidad número 200.
La segunda carta a Mikel: la paciencia que aprendí esperándolo.
De aquí sale el Halcón que me enseñó que en mis alas llevo mis sueños. Si vas a leer uno solo, que sea éste.
Sobre el supremo acto de coraje: elegirte a ti mismo.
La pregunta que apareció en mi mente el día que me quisieron secuestrar.
Cómo transformé el significado de mi intento de secuestro.
Todo hijo eligió a su padre antes de nacer.
La última lección que dio mi abuela días antes de morir.
Puedes comprar el Ferrari, pero no puedes comprar la presencia y paz interna de un monje.
Una historia sobre cómo podemos pasar años limpiando por el lado equivocado.
Lo más cercano a una práctica diaria que puedo ofrecerte.
Si algo de esto resonó, un nuevo mensaje desciende cada viernes.